martes, 2 de enero de 2018

ROLDÁN SALGUEIRO (02.I.2018).- La Presentación de la Virgen. Murillo a subasta

La Presentación de la Virgen. Murillo a subasta

El 1 de febrero de 2018 saldrá a subasta un Murillo con un precio estimado de salida entre 1.000.000 y 1.500.000 dólares




La prestigiosa casa Sotheby´s saca a subasta para el próximo mes de febrero una notable obra de Bartolomé Esteban Murillo, el lienzo que representa a la Presentación de la Virgen, que parece proceder del desaparecido convento sevillano de la Santas Justa y Rufina.


Presentación de la Virgen en el templo / MURILLO

“Estamos ante un auténtico Murillo, de verdad” explica el investigador de la Universidad de Sevilla Gonzalo Martínez del Valle frente a las dudas que presentan algunas de las últimas atribuciones. “Un Murillo de buena calidad que quizás tenga como único inconveniente el problema de las restauraciones anglosajonas, un exceso de limpieza en el que se llega a perder capa pictórica en algunas zonas”, nos aclara el investigador de la Universidad Hispalense.

La obra, un óleo sobre lienzo de proporciones considerable, 155 por 210 cm, apareció por primera catalogada como obra de Murillo por August Mayer en 1926, siendo un tema muy raro en su catálogo. Obra adjudicada a su último periodo, de una extraordinaria soltura en composición y pincelada, certifica las extraordinarias habilidades de Murillo como pintor de niños, mientras que la presencia de un mendigo en el primer plano recuerda sus conmovedoras imágenes de indigentes y personajes de la calle, recordando claramente su composición a la del personaje similar que aparece en el cuadro de Santa Isabel de Hungría curando a los tiñosos del Hospital de la Caridad.



Detalle. Presentación de la Virgen en el templo / MURILLO

Muestra una compleja disposición espacial en diferentes niveles, cada uno con una fuente propia de luz. La escala monumental del lienzo nos permite seguir la narración de Murillo desde el mendigo que nos fija con su mirada, hasta las figuras de Santa Ana y Joaquín, que instan a su pequeña hija a subir los grandes escalones de piedra del templo, y a los brazos abiertos de el Sacerdote que espera.

Mayer señaló el empleo de tintes grisáceos en la obra, algo que también señaló Diego Angulo Iñiguez como característico de sus últimos años. De hecho, Manuela Mena Marqués, en el catálogo 1982-83 de la exposición celebrada en Madrid y Londres, apuntó una fecha cercana a 1680, incidiendo en su pincelada rápida y amplia, en los grandes espacios abiertos en torno a las figuras y en una calidad atmosférica que es comparable a la obra de Velázquez.



Presentación de la Virgen en el templo / MURILLO

El lienzo es una obra que posiblemente formó parte de un templo, quizás la propia iglesia del desaparecido convento de las Santas Justa y Rufina, también conocido como el de las Vírgenes. Así se apuntaba en la Publicación “Sevilla Mariana”, indicándose que alrededor de 1840 la pintura se registró como propiedad del arzobispo de Sorrento, siendo una obra que salió de Sevilla antes de 1737, según indicaba Diego Angulo, en un siglo XVIII que conoció una auténtica pasión por la posesión de obras de Murillo tanto en España como entre los marchantes extranjeros.

La mayoría de los especialistas que han estudiado el cuadro, Mayer, Angulo, Valdivieso, apuntan que la obra debió formar parte de una serie quizás dedicada a la vida de la Virgen o que, al menos, pudo tener un lienzo complementario. Su iconografía, aunque no muy habitual, fue representada por numerosos pintores del siglo, con clara inspiración en fuentes grabadas que servían como repertorio iconográfico.


Presentación de la Virgen en el templo / MURILLO

De esta escena podríamos citar la obra de Adrián Collaert “Presentación de la Virgen en el templo” grabada sobre una composición de Stradanus y que sirvió de evidente modelo a autores como Pedro de Raxis. Quizás Murillo conoció la estampa e hizo una adaptación de la mujer con el Niño que aparece en el ángulo inferior, readaptando la colocación de los personajes, que desde el sacerdote a la Virgen o la apertura de espacios posteriores, parecen relacionar ambas imágenes. Ya Tiziano había tratado el tema y en España autores como Zurbarán, Francisco de Herrera o Juan de Sevilla lo incluyeron en su catálogo de obras.

Presentación de la Virgen en el templo / MURILLO



Presentación de la Virgen en el templo / MURILLO

En relación a la estampa grabada o a la interpretación de otros autores, Murillo “aireó” la composición, distanciando y enfatizando a los protagonistas de la escena. Todo parece servir en la escena para destacan la figura de la Virgen Niña en el centro de la composición, luces y disposición, que asciende por la simbólica escalera del templo bajo la atenta mirada de sus padres.



Detalle grabado Adrian Collaert.

La introducción de un mendigo en la parte inferior izquierda de la composición recuerda otras obras de Murillo y su capacidad de incluir a la pintura de género dentro de sus obras de temática religiosa, algo constatable en el mendigo que aparece en la escena de Santa Isabel de Hungría del Hospital de Caridad o en la imagen de la madre con el niño del lienzo de Santo Tomás de Villanueva de la serie de capuchinos. Contrastes en una obra donde se remarca la importancia de las obras de caridad como camino hacia Dios y donde triunfa la pureza de una Virgen niña resplandeciente. Precisamente se supone su procedencia del conocido como convento de las Vírgenes, un convento de concepcionistas franciscanas que se fundó en el año 1586 por el canónigo Alfonso Fajardo Villalobos y que tuvo como origen otro convento de concepcionistas, el de San Juan de la Palma.

Santa Isabel de Hungría y los tiñosos, Murillo, 
Hospital Caridad

El convento de Vírgenes (queda su recuerdo en la calle de su nombre) tenía como título el de Santa Justa y Rufina y hay noticias de la existencia de su primitiva iglesia ya en 1588. Hay noticias de que su sencilla capilla se enriqueció en el siglo XVII con un retablo mayor obra de Pedro de la Cueva en el que hubo una intervención posterior de Felipe de Ribas, ya hacia 1648. 

Aunque las noticias sobre este convento sean muy escasas, apenas hay algunos documentos en el convento de las concepcionistas de Lebrija, se conoce el encargo que la comunidad llegó a realizar a Juan de Mesa para el retablo de San Juan Bautista (no llegó a terminarlo por su temprana muerte) así como otros retablos contratados con Jerónimo Velázquez o con Luis Ortiz de Vargas. 

La desamortización de 1837 condenó al convento a su extinción (se unió durante un tiempo con el también desaparecido de concepcionistas de San Juan de la Palma) perdiéndose la mayoría de su patrimonio y de su arquitectura, que llegó a subsistir durante décadas como corral de vecinos de la calle Vírgenes.

Se supone que el cuadro de Murillo salió del convento mucho antes de su extinción, a una colección privada inglesa antes de 1737, pasando por Capri y la colección del arzobispo de Sorrento, por Nottingham, la galería Vermeer de Londres, la Reinhardt Gallerie de Nueva York en 1926, la de Julius Böhler, (Munich) hasta 1936 o la galería Fischer, donde fue adquirida por un antecesor del actual propietario.

El 1 de febrero de 2018, Murillo saldrá a subasta. Precio estimado entre 1.000.000 — 1.500.000 dólares. Se admiten pujas.


Presentación de la Virgen en el templo 
en un grabado de Adrian Collaert.


Presentación de la Virgen en el templo por Tiziano


Juan de Sevilla. Presentación de la Virgen

Presentación de la Virgen en el templo de Francisco Zurbarán



Convento de las Vírgenes

Presentación de la Virgen en el templo de Francisco Herrera el Viejo (Real Academia de las Bellas Artes de San Fernando)


lunes, 1 de enero de 2018

ABC de Sevilla (01/01/2018).- La partida de bautismo, tal día como hoy de 1618, primera huella de Murillo


La partida de bautismo, tal día como hoy de 1618, primera huella de Murillo

Este 1 de enero se cumplen 400 años desde que el pintor sevillano recibiera el sacramento en la Magdalena


El 1 de enero de 1618 también era lunes y Gaspar Esteban y María Pérez Murillo bautizaron en la parroquia sevillana de la Magdalena al menor de sus 14 hijos, Bartolomé, cuya partida de bautismo conservada en el archivo de la iglesia es el primer testimonio del pintor, al desconocerse su día de nacimiento.


Partida de bautismo de Murillo - ABC


La iglesia de la Magdalena, que en tiempos de Murillo no ocupaba el edificio actual sino uno desaparecido a unos pocos metros de distancia, conserva en sus archivos varios documentos que permiten seguir el rastro de la familia del genio barroco cuyo IV centenario se conmemora ahora. Murillo pasó sus primeros años en el entorno de esta parroquia y, junto a sus padres y hermanos, fue un insigne feligrés.

Con motivo del Año Murillo, la iglesia exhibe hasta el 11 de marzo algunos documentos relacionados con esa familia sevillana, entre ellos la partida de bautismo del pintor, en la capilla bautismal del templo, donde se conserva la pila de la iglesia original en la que Bartolomé Esteban Pérez -para la historia Murillo por el cambio de apellidos que introdujo en la familia su hermana Ana- recibió el sacramento.


«En lunes, primero día del mes de henero de mil y seiscientos y diez y ocho años. Yo, el licenciado Francisco de Heredia, benefiçiado y cura de santa yglesia de la Magdalena de Sevilla, baptizé a Bartolomé, hijo de Gaspar Esteuan y de su lijítima muger María Pérez. Fue su padrino Antonio Pérez al qual se le amonestó el parentesto espiritual y lo firmé», reza el documento que puede leerse en el libro de bautismos número 16 abierto por el folio 121.

Se trata del primer documento escrito sobre Murillo, ya que la fecha exacta de su nacimiento se desconoce -aunque por los usos de la época de bautizar a los niños recién nacidos se supone que fue en los últimos días de 1617- al igual que el lugar de su alumbramiento, pues la casa familiar tampoco se sabe exactamente dónde estaba, por los cambios urbanísticos que ha ido sufriendo esta zona del casco histórico de Sevilla. Imagen: Placa ubicada en la Magdalena

Sí se sabe que vivían en la calle de las Tiendas -hoy Murillo-, junto al antiguo Convento de San Pablo, donde hoy se ubica la parroquia, ya que la antigua en la que fue bautizado Murillo se encontraba a pocos metros, en la actual Plaza de la Magdalena, si bien la parroquia como tal se trasladó a la iglesia conventual (reconstruida en su formato actual en 1691), y con ella sus archivos.

La vinculación familiar con la parroquia queda patente en la exposición, donde también pueden verse la partida de casamiento de sus padres (el 24 de julio de 1588), su ingreso como hermano en la cofradía del Rosario del convento de San Pablo (el 7 de febrero de 1644), la partida de su matrimonio con Beatriz de Cabrera (el 26 de febrero de 1645) y la partida de nacimiento de su hija María (el 24 de marzo de 1646).

En el archivo parroquial se conservan también las partidas de bautismo de sus 13 hermanos -él se llamó Bartolomé como el segundo, fallecido prematuramente-, las de defunción de sus padres (en 1627 y en 1628, que fueron enterrados en el antiguo convento y en la iglesia) y la de bautismo del segundo de los diez hijos que tuvo Murillo, José Felipe, de 1647, tras cuyo nacimiento el matrimonio se mudó a otra zona del casco histórico.










En la parroquia de la Magdalena no hay ningún cuadro de Murillo aunque sí de coetáneos, como un San Miguel y un San Gabriel de Pedro Roldán o el lienzo «Bautismo de Cristo» de su discípulo Juan Simón Gutiérrez, en la capilla que acoge la muestra.

Como curiosidad, muchos años antes del nacimiento de Murillo, en 1544, el antiguo convento de San Pablo acogió un acontecimiento importante para otro famoso Bartolomé, la consagración como Obispo de Chiapas de Fray Bartolomé de las Casas, «protector de los indios del Nuevo Mundo» según la lápida que lo recuerda. Imagen: «El Bautismo de Cristo», de Murillo


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domingo, 31 de diciembre de 2017

EL PAÍS (05.X.2017): Nadie puja por la virgen que se vendía como un ‘murillo’

Nadie puja por la virgen 

que se vendía como un ‘murillo’


El Estado se queda con un bodegón del círculo de Tomás Yepes del siglo XVII por 80.000 euros


Madrid 5 de Octubre de 2017
'Virgen del Rosario con el niño Jesús', atribuída a Murillo.
'Virgen del Rosario con el niño Jesús', atribuída a Murillo.
El óleo Virgen del Rosario con el niño Jesús, firmado por Murillo y que la sala de subastas Alcalá autentificó como una obra de juventud del pintor sevillano tras un estudio, en contra de la opinión de Enrique Valdivieso, máximo especialista en el artista, se quedó ayer sin comprador.
La pintura, que salió por 750.000 euros, era la estrella de la subasta que organizó este miércoles la sala Alcalá en Madrid, pero nadie pujó por ella. "Han venido a verla y se han mostrado interesados, pero al final no se han decidido", comentó tras la subasta Daniel Díaz, catalogador de pintura antigua de Alcalá. Según Valdivieso el lienzo, que antes había estado atribuido al círculo de Murillo, es "una buena copia antigua", probablemente realizada entre 1680 y 1690. "Puede que se hiciera incluso en vida del propio Murillo", apunta el catedrático de Historia del Arte y autor del último catálogo razonado del pintor barroco.
Lo que si se vendió fue un bodegón del siglo XVII del círculo del valenciano Tomás de Yepes, Vanitas, que adquirió el Estado por el precio de salida: 80.000 euros, el más alto que se pagó en la jornada. El Estado compró también por 10.000 euros una pareja de apóstoles —san Judas Tadeo y san Felipe— del sevillano Antonio María Esquivel realizada en 1837 que forman parte de una serie de la cual el Museo Romántico de Madrid posee otros tres lienzos; además de una miniatura sobre marfil de Juan Gálvez, Alegoría de la ligereza del amor, fechada en 1824 por 2.250 euros.

EL PAIS (20.XI.2017).- Un ‘murillo’ perdido, redescubierto en un castillo de Gales



Un ‘murillo’ perdido, 

redescubierto en un castillo de Gales




Fragmento del retrato de Diego Ortiz de Zúñiga.
Fragmento del retrato de Diego Ortiz de Zúñiga. SOTHEBY'S


Un historiador del arte español ha determinado que un retrato del escritor sevillano Don Diego Ortiz de Zúñiga que desde hace 150 años colgaba en las paredes de un castillo de Gales es una obra original de Bartolomé Esteban Murillo, que se daba por perdida, informa este lunes el diario The Guardian.
El lienzo, ejecutado en torno a 1653, se consideraba hasta ahora una de dos copias de la supuesta obra primigenia del artista. Una de las copias se encuentra en el Ayuntamiento de Sevilla.
Sin embargo, cuando el experto español Benito Navarrete Prieto, profesor titular de Historia del Arte de la Universidad de Alcalá, visitó el castillo de Penrhyn, en el norte de Gales, para examinar la presunta segunda copia, concluyó que era original.
El cuadro, de 113 por 94 centímetros, fue adquirido a finales del siglo XIX por el barón de Penrhyn, entonces dueño del castillo neogótico, como una obra auténtica de Murillo, pero en 1901 otros expertos lo reclasificaron como copia.
El murillo  del castillo de Penrhyn, propiedad ahora de la organización de conservación del patrimonio National Trust, muestra a un hombre joven de apariencia austera rodeado por un elaborado marco sostenido por querubines. Actulamente la obra forma parte de una exposición sobre Murillo que muestra en Nueva York The Frick Collection y que, a partir de febrero, se trasladará a la National Gallery, de Londes. "Es una absoluta obra maestra. Magnética", ha declarado Navarrete.
Las obras del pintor español son muy cotizadas en el contexto de los antiguos clásicos y su Ecce Homo se remató el pasado julio en la casa de subastas Sotheby's de Londres por cerca de tres millones de euros. Este año, además, se conmemora el cuarto aniversario del nacimiento de Murillo, que se conmemora en Sevilla, la ciudad donde nació, creció como artista y se convirtió en uno de los máximos exponentes del barroco tardío. 

sábado, 30 de diciembre de 2017

Bartolomé Esteban Murillo, Martín de Eulate y Ntra. Sra. del Puy (Estella)

Bartolomé Esteban Murillo, 
Martín de Eulate y Ntra. Sra. del Puy 
(Estella, Navarra)


Fragmento recogido en:


Salvador Hernández González. Francisco Javier Gutiérrez Núñez. 


Cartografía murillesca. Año de Murillo MMXVII. 

Los pasos contados, UPO ( Enred Ars ) , Sevilla 2017. pp. 54-73.






Un personaje hasta ahora no relacionado con Murillo ha sido Martín Eulate. Se trata de un comerciante navarro natural de Estella como sus padres (D. Martín de Eulate y Dª. Ana Ochoa de Baquedano). Era vecino de la calle Castro (collación de Santa María). De su matrimonio con Dª Casilda Andrea de Gamarra, tuvo tres hijos, Florencia, Martín y Juana. 

En los momentos previos a su muerte, otorgó un poder para testar el 24 de febrero de 1688 en favor de su mujer, día en el cual falleció. En los meses posteriores ella se encargó de formalizar su testamento e inventario de bienes (Nota 57).

Su colección pictórica estaba compuesta por obras de temática religiosa, representada por cuadros de diversas advocaciones, como los de Nuestra Señora de la Estrella, Nuestra Señora de la Concepción, Nuestra Señora con el Niño, San Juan y un pájaro, Niño Jesús con la cruz a cuestas, una Piedad, San Juan Bautista, San Lorenzo, Santa Rosa María y Santa Teresa. 

Además contaba con otros once cuadros de varios santos y otros ocho relacionados con la vida de la Virgen María. Obras interesantes debieron ser los “tres cuadritos para sobre puertas de mano de Arteaga, y con molduras de media caña doradas y estofadas”, y seis “países”.

Pero lo que destacan son dos obras de Murillo, que podemos considerar totalmente inéditas y pendientes de identificación, un cuadro y una lámina en tabla:

  • “Un quadro grande de nuestra señora del Pui, de mano de Bartolomé Murillo de más de dos baras con su moldura dorada antigua”. Se trata de una iconografía extraña en la obra de Murillo y seguramente producto de un encargo específico por parte de Eulate, ya que se trata de la representación de la Patrona de la localidad navarra de Estella, imagen gótica de fines del siglo XIII o comienzos del XIV. Posiblemente Murillo debió reflejar en esta obra perdida o no identificada el modelo de otras representaciones del siglo XVII que muestran a esta imagen mariana vestida siguiendo la moda de los Austrias, como es el caso de la pintura conservada en la iglesia de San Pedro de la Rúa de la propia población.
  • “Dos láminas en tabla que están en el estrado, una de mano de Murillo de la Pura y Limpia Concepción y la otra de la Encarnación pintura de Roma con molduras doradas y estofadas, que es cada una de tres cuartas de largo poco más”.


Nota 57.- Archivo Histórico Provincial de Sevilla. Protocolos de Sevilla. Oficio 19. Año 1668. Libro 1º. Legajo 13.037. Folios 484 (poder para testar), 700-704 (inventario de bienes) y 705-706 (testamento).




Virgen del Puy (Basílica de Ntra. Sra. del Puy, Estella). 
Talla gótica






Virgen del Puy. 
Lienzo 1ª mitad s. XVII, 
Iglesia de San Pedro de la Rúa (Estella). 

"Adosado al pilar del coro se encuentra un lienzo de la Virgen del Puy vestida, de la primera mitad del siglo XVII, procedente de la iglesia de Santa María Jus del Castillo. Destaca su técnica minuciosa y el detallismo con que son tratados los adornos y joyas de la indumentaria de la Virgen".



Virgen del Puy. 
Convento de las Concepcionistas Recoletas (Estella). 
A su pie se lee: 
"SOY LA ESTRELLA / BAJADA DEL CIELO AL SUELO / 
A DAR LUZ A ESTELLA / PARA SER PATRONA DE ELLA".





Murillo. Guía de recursos didácticos

Murillo.  Guía de recursos didácticos http://www.murilloysevilla.org/wp-content/uploads/Guía-Murillo_baja.pdf © Ayuntamient...