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lunes, 11 de diciembre de 2017

ABC.- Eva Díaz Pérez y Benito Navarrete, dos certeras miradas sobre Murillo

Eva Díaz Pérez y Benito Navarrete, 
dos certeras miradas sobre Murillo
La escritora y el historiador debatirán sobre el pintor sevillano con Francisco Robles
J.MORILLO, @abcdesevilla - Sevilla 08/12/2017
Eva Díaz Perez y Benito Navarrete
Eva Díaz Perez y Benito Navarrete - ABC 

Con el Año Murillo a pleno rendimiento y con tres exposiciones inauguradas, el Aula de Cultura de ABC de Sevilla, cuya próxima sesión se celebrará este lunes 11 de diciembre, se suma a la conmemoración del IV centenario del nacimiento del pintor sevillano.
Será con una cita protagonizada por el profesor de Historia del Arte y experto en pintura barroca, Benito Navarrete; y la escritora y colaboradora de ABC de Sevilla Eva Díaz Pérez. Ambos abordarán la figura de Murillo desde sus respectivos campos, sobre el que aportarán las nuevas visiones contenidas en sus últimos libros.
Esta sesión del Aula de Cultura de ABC, que cuenta con el patrocinio de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla y la Fundación Cajasol, estará moderada por su director, el escritor Francisco Robles, en la Sala Antonio Machado de la mencionada fundación.
Benito Navarrete presentó hace unas semanas «Murillo y las metáforas de la imagen» (Cátedra), un volumen en el que revisa la imagen bondadosa del artista sevillano, para presentar a un pintor muy consciente del poder de su pintura.
Además, este especialista es el comisario de la exposición «Murillo y su estela en Sevilla», que puede disfrutarse en el Espacio Santa Clara y que presenta obras tan apreciadas de Murillo como «La virgen de la faja».
Por su parte, Eva Díaz Pérez ha publicado «El color de los ángeles»(Planeta), donde novela la vida de Murillo en la Sevilla barroca del Siglo de Oro que se asoma a su decadencia.
Tanto el historiador como la escritora coinciden en la confianza de que el Año Murillo sirva para ampliar el conocimiento sobre el artista y destierre algunos de los tópicos que pesan sobre su vida y su obra. «Es una oportunidad que no debemos dejar escapar. Replantear críticamente su pintura y trayectoria es algo que debe hacerse», plantea Navarrete.
Díaz Pérez, por su parte, destaca que «Murillo es el artista total, no es solo el gran narrador de obras religiosas, el creador del imaginario amable, cercano y humano de la Contrarreforma. Además, está su versión de artista que retrata a la perfección el mundo de lo popular. Murillo se adentra en este tipo de pintura que había triunfado en el Norte de Europa, revolucionando así la historia del arte».
Entre los descubrimientos a los que ha llegado en su investigación sobre Murillo, este historiador destaca que es un artista que «maneja como nadie la respuesta del espectador y al que le interesó fabricar su imagen con la ayuda de Fernando de la Torre FarfánDiego Ortiz de Zúñiga y Justino de Neve. Incluso en el sentimiento que infunden sus imágenes hoy al público hay mucho de intencionalidad dirigida por el artista que sigue vivo. Es responsable y consciente de lo que van a sentir los visitantes que entren en las exposiciones. Algo que me ha sido posible ver gracias al estudio de su pintura».
La escritora señala que ha descubierto que «Murillo no solo es el pintor del cielo, también lo es de la tierra. Pinta los anónimos de su tiempo. Gracias a sus cuadros podemos asomarnos como en una ventana al siglo XVII».
Esta sesión del Aula de Cultura de ABC de Sevilla se celebrará este lunes 11 de diciembre, a las 19,30 horas, en la Sala Antonio Machado de la Fundación Cajasol (c/Chicarreros, 1)

domingo, 10 de diciembre de 2017

EL PAIS (29/11/2017).- Murillo, el artista total del Barroco


Murillo, el artista total del Barroco
Eva Díaz Pérez - Sevilla 29 de noviembre de 2017 
  • La celebración de su cuarto centenario arranca hoy en Sevilla con el objetivo de desterrar el tópico del pintor de vírgenes y ampliar la mirada a su creación profana

Dentro de los cuadros de Murillo se resume la metáfora barroca: sombras y luces, artificio y sencillez, devoción y cierto ruido del mundo. El cuarto centenario de su nacimiento arranca hoy con un concierto de Jordi Savall en el Teatro de la Maestranza donde el violagambista recreará los paisajes sonoros de la ciudad-museo en la que nació el pintor. Sevilla se ha volcado con la celebración del cuarto centenario de Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682) para reivindicar a un artista que, a partir de esta celebración, aspira a salir del cliché en el que ha vivido encerrado mucho tiempo.


Restauración de 'El jubileo de la Porciúncula', de Murillo, en el Bellas Artes de Sevilla, una de las obras de la muestra que acoge el museo. PACO PUENTES.- FOTO: EL PAÍS / VÍDEO: ATLAS



La intención última de esta conmemoración, más allá del fasto y los evidentes homenajes, es difundir los argumentos en los que los investigadores llevan insistiendo desde hace años en publicaciones especializadas y congresos internacionales. Murillo no es solo el artista que evoca el mundo religioso y que consigue dar un aire amable al espíritu de la Contrarreforma. Es además el pintor que apuesta por un tipo de escenas profanas, cuadros de costumbres que no estaban bien considerados en esa España. Los tratados pictóricos de la época, como los publicados por Pacheco o Carducho, despreciaban la representación de personajes populares, al contrario de lo que ocurrió en el Norte de Europa, donde triunfará ese tipo de pintura que elogia lo cotidiano y que será una de las grandes revoluciones de la historia del arte.
Sin embargo, quien en España ha sido reducido casi exclusivamente al pintor de lo religioso se atrevió a crear muchas escenas de niños pícaros, de gente miserable de la calle. Un mundo aparentemente trivial que apasionaba a los comerciantes flamencos y holandeses que residían entonces en Sevilla por los negocios con las Indias y que fueron quienes encargaron ese tipo de pintura a Murillo. El pintor era además amigo de muchos de ellos, como Nicolas Omazur o Josua van Belle, a los que hace maravillosos retratos. Esta amistad se traduce en la sensibilidad de Murillo por pintar del natural, por bajar al fango de la época y retratar también a las personas de a pie.
Este Murillo de lo popular que se convierte en casi un documentalista de su tiempo es el menos conocido en España, quizás porque esos cuadros de costumbres salieron pronto de Sevilla. Nada más morir el maestro en 1682 al caer del andamio en el que pintaba los Desposorios místicos de Santa Catalina,esos lienzos de niños pícaros salen en el equipaje de los mercaderes del Norte que abandonan una Sevilla que entra en decadencia y pierde el monopolio comercial con América. Son los lienzos que ahora cuelgan en las salas de pintura española de museos extranjeros.
El profesor Benito Navarrete, que el 6 de diciembre inaugura la exposición Murillo y su estela en Sevilla en el Centro Santa Clara de la capital andaluza, ha sorprendido con su ensayo Murillo y las metáforas de la imagen, en el que desvela aspectos desconocidos del creador, como sus virtudes para relacionarse con los poderosos y como “hábil manipulador” de las sensaciones. “Murillo es un artista por descubrir en la visualidadde sus imágenes. Su arte es decididamente ilusorio, porque sabe utilizar los recursos que proporciona el teatro para fabricar una elocuente representación. Fue un rebelde porque rompió con la tradición anterior buscando su propio lenguaje”, asegura el especialista.
Otra circunstancia que ha marcado su destino es la gran cantidad de obra expoliada que salió de España, en buena parte por el saqueo que sufrió Sevilla en la Guerra de la Independencia a manos del mariscal Soult. “Hay colegas extranjeros que me han comentado que ese hecho ha sido afortunado, porque ha permitido que la obra de Murillo haya sido conocida fuera de España”, apunta con sarcasmo el profesor Enrique Valdivieso, autor de Murillo. Catálogo razonado de pinturas y de la biografía Murillo: sombras de la tierra, luces del cielo.
“Resulta penoso contemplar hoy series pictóricas como la que realizó en su juventud para el claustro chico del convento de San Francisco, repartida por diferentes museos del mundo y desprovistas de su antiguo marco arquitectónico, ya destruido para siempre”, añade Valdivieso, también responsable de los itinerarios sobre su vida y su obra que partirán de la Casa Murillo, en el barrio de Santa Cruz.
Ese artista disperso centra la exposición Murillo y los Capuchinos de Sevilla. Reconstrucción, que se puede ver desde hoy en el Museo de Bellas Artes de la ciudad. Para la muestra se han rescatado los cuadros del retablo de la iglesia de los Capuchinos que terminaron en pinacotecas de diversos lugares del mundo.
El Murillo artista total que espera difundirse en este cuarto centenario tendrá en la celebración del congreso internacional Murillo ante su centenario otro momento clave. Sevilla reunirá a los principales especialistas para poner al día al pintor. De ese laboratorio de reflexión emergerá el gran artista barroco más allá de su imagen tópica y tergiversada de pintor beato.

Murillo. Guía de recursos didácticos

Murillo.  Guía de recursos didácticos http://www.murilloysevilla.org/wp-content/uploads/Guía-Murillo_baja.pdf © Ayuntamient...